Río Ara race 2026
- rioararace
- 20 may
- 3 min de lectura
UNA EDICIÓN PARA EL RECUERDO
El pasado fin de semana del 16 y 17 de mayo, la localidad oscense de Torla se convirtió en el epicentro de las aguas bravas con la celebración de la Río Ara Extreme Race, la cita de kayak extremo más relevante del panorama nacional. Hasta el indómito río Ara se desplazó la élite estatal de la disciplina, acompañada por una nutrida y potente representación internacional entre la que destacaba el francés Eric Deguil, cinco veces campeón de la Copa del Mundo.
Un total de 66 kayakistas (52 hombres y 14 mujeres) se midieron a las turbulentas y exigentes corrientes del Ara. La competición se dividió en dos intensas jornadas. El sábado arrancó en el emblemático Puente de la Glera de Torla con las clasificatorias de sprint y slalom. Este rápido es, además, un sector recuperado: la reciente demolición de un antiguo aforo artificial —un obstáculo que antes impedía el paso— ha dejado al descubierto un paisaje único bajo el puente románico y ha dado vida a un rápido muy técnico ideal para abrir la competición.
La primera parte de carrera fue un explosivo sprint en línea recta de unos 50 segundos, seguido inmediatamente por la prueba de slalom, donde los palistas debían cruzar las corrientes de lado a lado sorteando los obstáculos del circuito. La combinada de ambas mangas definió el pase a las finales del domingo.
En la categoría masculina, el favorito Eric Deguil impuso su ley desde el inicio, seguido de cerca por el vasco Mikel Sarasola —un habitual en el podio de esta cita— y por el también francés Tom Dolle, otro de los grandes nombres internacionales. En total, veinte hombres lograron el billete para las semifinales. Por su parte, la categoría femenina hacía su debut histórico en el evento por todo lo alto, con la francesa Marine Izac liderando la tabla, escoltada de cerca por las catalanas Núria Fontané y Gabriela Sabatés. Seis mujeres se ganaron el derecho a luchar el domingo por un hueco en la gran final.
El domingo, la acción se trasladó a las Rampas de Bujaruelo, una sección de aguas bravas tan impresionante como fotogénica. Las semifinales se disputaron en un vibrante formato face2face: un cara a cara donde dos kayakistas descendían en paralelo y el segundo en cruzar la pancarta quedaba eliminado. La tensión fue máxima y los adelantamientos constantes, permitiendo que la mayoría de los favoritos sellaran su pase a la última fase.
La tensión estalló en las NRS Superfinals, reservadas estrictamente para los diez mejores hombres y las tres mejores mujeres en los rápidos más exigentes del río. Fue aquí donde saltó la sorpresa: los dos ganadores de las clasificatorias, Deguil e Izac, cometieron el mismo error tras una manga espectacularmente rápida, perdiendo el control de sus embarcaciones en el último suspiro y saltándose la pancarta de meta, lo que provocó su descalificación instantánea.
Este giro dramático dejó el podio masculino en manos del joven talento francés Tom Dolle, escoltado por el portento del Pallars Sobirá, Dani Gallego, y el chileno Domingo Sandoval, que firmó una espectacular tercera posición. En la categoría femenina, la corona fue para la catalana Gabriela Sabatés, con Núria Fontané pisándole los talones en un final de infarto y Marine Izac cerrando el podio en tercer lugar.
Más allá de los cronómetros, la Río Ara Extreme Race volvió a consolidarse como la gran fiesta del kayak; un punto de encuentro que congregó a la comunidad para celebrar la pasión por el río. Tras las carreras, el festival continuó con la proyección de la película de Red Bull “Ice Waterfalls”, presentada por dos de sus protagonistas, Aleix Salvat y Mikel Sarasola, además de una cena popular y un multitudinario sorteo de material que dejó a casi todos los asistentes con un premio en la mano y un recuerdo imborrable.
El río Ara es una de las joyas más codiciadas de los Pirineos: el último río virgen, libre de presas, que fluye salvaje hasta unirse al Cinca en Aínsa. Su mera existencia ya es un motivo de celebración anual, y este evento, que no para de crecer, demuestra que por unos días el Ara es, por derecho propio, el epicentro del kayak mundial.




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